De verdad me siento muy halagado por permitirnos compartir con ustedes este momento que quedará guardado en nuestras memorias como uno de los días más importantes de nuestras vidas:  Representar al pueblo de Zapotlán El Grande, y como nuevo cabildo, tomar las decisiones que dirijan los destinos de nuestra tierra.

Particularmente les digo que esta es quizás la responsabilidad más grande que he sentido, sin embargo, me siento muy tranquilo y muy confiado del enorme y profesional equipo con quienes estoy compartiendo este reto y puedo adelantar que a pesar de que para muchos de nosotros es la primera vez en el ejercicio de un gobierno, no vamos a improvisar y tenemos muy claro cuál es el rumbo que los ciudadanos nos han pedido que tomemos.

Este evento, consuma la voluntad popular del pasado proceso electoral, donde en contra de todos los pronósticos, los votantes dejaron de lado espectaculares propuestas con gran arrastre nacional o estatal, y entraron de lleno al debate de las alternativas políticas.

La noche que se validó nuestro triunfo, compartí a los medios la reflexión de que nuestro electorado era un electorado muy maduro, pues a pesar de las campañas donde abiertamente se usaron millones de pesos para la compra, coacción, condicionamiento de votos, los zapotlenses eligieron una alternancia.

Una elección donde a pesar de la abierta intervención de dependencias estatales, intentando comprar con programas sociales a las personas más vulnerables de la ciudad, los votantes no se vendieron.

Se gastaron millones de pesos en la compra de liderazgos, de asociaciones clientelares, se derrocharon beneficios laborales a la nómina municipal, en el dispendio de regalos y propaganda que rápidamente saturó todas las calles y, aun así, no fue suficiente para comprar las voluntades de la mayoría.

Es que nuestra estrategia fue diametralmente opuesta, tan contundente como gratuita: El diagnóstico de la ciudad que llevamos a todas las colonias se parece más a lo que los ciudadanos vemos y padecemos todos los días. 

Lejos estamos de ser una ciudad modelo.  De nada sirve imaginar que estamos en el concierto de las “ciudades medias más prósperas del país”, si los gravísimos problemas crecen todos los días sin que ni siquiera sean reconocidos. Nuestra ciudad luce un abandono en todos los sentidos que denota que ha hecho falta no sólo la intervención de los gobiernos, sino de actores sociales en la definición de un diagnóstico que sugiera diferentes rutas de acción.

El nuestro, es un municipio lleno de desafíos muy complejos que limitan el desarrollo y merman la calidad de vida de quienes aquí vivimos, por ejemplo, poco se dice respecto a la crisis que cruza el acuífero de nuestra cuenca, y prácticamente no se han dedicado acciones para controlar su explotación, ni en favor de infraestructura para su recarga; Irónicamente, en un municipio con esta latente escasez, la más reciente inversión millonaria en materia de agua, fue pensada para conducir millones de metros cúbicos de agua de lluvia a un lago que sufre de una terrible contaminación.

Por cierto, otro ejemplo parecido lo tenemos en nuestro lago: varias decenas de millones de pesos se invierten en infraestructura que la azolva, en lugar de construir las plantas para tratar el más del 50% de nuestras aguas residuales que todos los días llegan sin tratamiento y lo ensucian.  Estudios de importantes centros de investigación, describen un lago en una grave crisis:  El azolve, principalmente por un mal manejo de la cuenca y sus laderas, reduce diariamente su profundidad y cada temporada de lluvias, sus aguas contaminadas extienden sus orillas cada vez más cerca de nuestra mancha urbana.  ¿Qué deberíamos hacer? ¿Dragarlo? ¿Tratar nuestras aguas residuales? ¿Implementar una política pública del manejo integral de la cuenca?  Pues en los últimos años se prefirió construir un malecón y tropezar una y otra vez en el mismo error de construir cada vez más alto un libramiento que sólo dura hasta que llega la próxima temporada de lluvias.

Definitivamente en materia ambiental, y de cuidado del agua, tenemos una agenda muy amplia a la que le queremos entrar, aunque sabemos que como gobierno municipal no podremos solos.

Estamos muy conscientes de que tan pronto reconozcamos que nuestra ciudad es una con los más altos índices de violencia de género del Estado, de violencia intrafamiliar e inseguridad en general, más pronto podremos aplicar métodos para definir un diagnóstico preciso y comenzar a diseñar estrategias de mitigación y prevención.  Seremos más enfáticos en el estudio y el diseño e implementación de estrategias que prevengan el delito, promoveremos el uso adecuado de herramientas de disuasión, en la mejora de los tiempos de respuesta a los llamados de emergencia.  

Pero tenemos muy claro que ni el gobierno con el más grande cuerpo de policías puede enfrentar ese problema solo.

Sabemos que para resolver de fondo el grave problema de la inseguridad, es preciso trabajar en el terreno de la justicia social, y el combate a la desigualdad y a la pobreza, por ello, seguimos trabajando en la propuesta de una ambiciosa agenda de reactivación económica que, permita crear un medio ambiente propicio para el emprendimiento, para el desarrollo de pequeños y medianos comercios, y la generación de empleos.    Pensamos que debemos diversificar la vocación productiva de esta región, complementando la explotación agroindustrial con minería no metálica, industria de manufactura, almacenamiento y logística.  A propósito, aprovecho la visita de diputados federales y senadores que hoy nos engalanan, principalmente del Partido del Trabajo, para solicitar su intervención en la continuación del análisis de nuestra propuesta de un puerto interior en nuestro territorio municipal.   En la Comisión permanente de Comercio Exterior, el Petista Alfredo Femat ya tiene una copia de este interesante proyecto que podría detonar no sólo la economía de nuestro municipio, sino de una importante región en el estado.

Queremos hacer más eficientes los pocos recursos económicos disponibles para apoyar a los comerciantes que aún siguen teniendo enormes dificultades como consecuencia de la pandemia.   Estamos explorando estrategias financieras que nos permitan poner a la disposición del pequeño comerciante esquemas de financiamiento con tasas preferenciales para impulsar su negocio.  Estamos convencidos que una estrategia que haga sinergia, será mucho más eficiente y digna que pulverizar el recurso y repartir como “apoyos” unos pocos pesos que poco resuelven la grave crisis en que están muchos comercios de la ciudad.

Definitivamente, salir adelante de este letargo económico requerirá de muchas manos y muchas mentes creativas dentro y fuera del gobierno municipal.

Estamos seguros de que en nuestra tierra hay una enorme área de oportunidad para impulsar la industria creativa cultural. Hay un enorme bagaje histórico y decenas de personajes que han traspasado las fronteras geográficas y del tiempo, pero sobre todo, hay cientos de artistas en la escena local que sólo necesitan ser descubiertos y promovidos. 

Para la promoción de una agenda cultural, deportiva, educativa, científica y de desarrollo humano, vamos a necesitar de la ayuda de quienes hoy se desempeñan en esas actividades de manera profesional.  

En las múltiples visitas que he hecho a diversas colonias de la ciudad, el diagnóstico en materia de servicios públicos es dramático y doloroso: Encontramos de manera generalizada un déficit en el mantenimiento de pavimentos.  Tenemos una ciudad cuyas calles están en terribles condiciones.   Vivimos en una ciudad que tiene un aspecto sucio; se ha desatendido de una manera muy notoria el mantenimiento de los ingresos a la ciudad, el centro histórico, y los parques y jardines de las colonias.    Hay un deterioro generalizado en la infraestructura y equipamientos urbanos, y aunque hay esfuerzos aislados por mejorar los entornos, en general, en la ciudad urge un mantenimiento profundo.

¿Y qué decir de las lascivas concesiones de servicios públicos, en materia de recolección y disposición final de residuos y el alumbrado público? 

Mucho ya se ha dicho ya sobre estas concesiones, la pésima calidad de sus servicios y el excesivo costo que pagamos los zapotlenses. Una estrategia que evidentemente tiene que cambiar, comenzando con eliminar la intención que se ha mostrado de beneficiar a una empresa particular a costa del presupuesto municipal, se deben priorizar los intereses de la ciudad por encima de los particulares, y actuando con honradez y dignidad.   Esas conductas nocivas, derivaron en contratos leoninos como los de las concesiones y tienen comprometidas las finanzas municipales para los próximos 20 años.

El pasado 6 de junio se nos dio a todos un mensaje muy claro: y mucho tiene que ver con la instrucción de administrar mejor los recursos brindando mejores servicios públicos a un menor costo.

Habrá oportunidad de exponer públicamente las condiciones que hoy se tienen con las empresas concesionarias, el análisis y la ruta de lo que viene, será un proceso de colectivo donde expertos, la academia y la sociedad civil darán pauta de lo que hay que hacer, siempre pensando en el beneficio colectivo.

Mientras tanto, estamos en el proceso de cerrar filas con los trabajadores del Gobierno municipal y sus OPDs para mejorar los servicios públicos que aún dependen de la administración local.  Estamos seguros de que en esta ciudad, los empleados municipales tienen la experiencia, la formación y la voluntad de hacer mejor las cosas.  Con base en ello, y en un gesto de reconocimiento a la calidad de los recursos humanos, no sólo hemos abierto importantes posiciones del organigrama a empleados sindicalizados, sino que estamos decididos a promover el servicio público municipal de carrera, junto con el reglamento de escalafón, así como renovar las condiciones generales de trabajo, para darle a los trabajadores la relevancia que siempre han tenido: Son el motor que mueve a los gobiernos y sabemos que en esta administración, trabajaremos juntos con la pasión que sentimos por el servicio público.

Y es que estamos haciendo un ejercicio de reducción de personal.   Como una estrategia de ahorro, estaremos arrancando la administración con una importante disminución de la nómina.  Sólo quienes se les vence su nombramiento al día de hoy, y que no cuentan con derecho de base, serán separados de sus cargos, y en la mayoría de los casos, no estamos proponiendo nuevo personal de confianza, y en su caso, seguiremos priorizando la ocupación de vacantes con personal sindicalizado.

Para darnos una idea de cómo estamos, en los últimos 5 años, la nómina tuvo un incremento en su costo de 50%.  Incremento que no se reflejó en beneficios para los trabajadores, sino en un número ilógico de empleados nuevos eventuales.    De acuerdo con la media nacional, los gobiernos municipales gastan en sus nóminas menos del 40% de su presupuesto anual, en cambio, en el último presupuesto de egresos de nuestro municipio, la partida para la nómina rebasó el 60%.   Con un gasto corriente de 85%, se puede comprender, por qué se ha hecho tan poca inversión productiva con recursos propios. Corregir estas tendencias, implicarán varios años de administraciones austeras, eficientes y sensibles. Pero hoy queremos dar el primer paso.


Estamos muy comprometidos para atender problemáticas sociales que vulneran nuestro desarrollo, como la escasez de la vivienda.  Queremos tender puentes y abrir puertas en diversas instituciones estatales y federales.  Vamos a concentrar diversas estrategias en la Inmobiliaria Social de Zapotlán, donde vamos a abonar a un desarrollo urbano justo, accesible y de calidad para satisfacer la creciente demanda de espacios para vivir.

Vamos a buscar programas que nos permitan regularizar la tenencia de la tierra de la mayor cantidad de predios como nos sea posible, y para ello, necesitamos invariablemente rescatar las buenas relaciones con el ejido y sus representantes, hacer sinergia con ellos y darle a los zapotleneses la oportunidad de tener la certeza jurídica de sus patrimonios familiares.


La coyuntura mundial de covid19, nos ha enseñado que como municipio tenemos enormes áreas de oportunidad en materia de salud.  Desde la prevención de enfermedades y promoción de buenas prácticas, el diseño de estrategia para el diagnóstico y atención de primer contacto, y la atención hospitalaria.  Por ello, desde hace semanas, hemos dado seguimiento a proyectos con institutos federales para que sean concretados en este próximo periodo de gobierno:  Más infraestructura federal para la atención de la salud.   No obstante, buscaremos la posibilidad de llevar atención médica a las colonias, buscando el apoyo de voluntarios, y acuerdos con instituciones de formación en áreas de salud.

Vamos a sumarnos con energía y eficiencia a las estrategias globales de prevención de contagios por covid 19.   Los esfuerzos irán en el sentido del cumplimiento de las disposiciones que se dicten en las mesas de salud.

Como ven, nos enfrentamos a muchas oportunidades para trabajar por nuestra ciudad, y no podremos hacerlo solos.

Estamos recibiendo una administración en una compleja situación financiera, con problemas de liquidez y con prácticas que favorecen el dispendio de recursos.  Desde este momento, estamos en el diseño de nuevos procesos y controles que busquen implementar mejores prácticas para el ahorro y la optimización de los recursos públicos.    Para meter manos a la obra en el cumplimiento de la Ley General de Archivos, comenzaremos desde el primer día, en el trabajo de la reingeniería administrativa que derivará en la instalación de una oficina de Oficialía de Partes primero, para después implementar algunas funciones de Gobierno electrónico, con la intención de que en algunos años, nuestro municipio llegue tener un Gobierno de datos abiertos y conozca, que tener un gobierno transparente es mucho más que un costoso diploma.

Tenemos muchos más desafíos y retos por enfrentar.    Aún son muchos los pendientes y las deudas que nos tenemos.    Estamos muy conscientes de que la tarea es muy compleja.   Pero de la misma manera que me siento tranquilo por contar con un gabinete muy profesional, también tengo muy claro que no estamos solos.

No me puedo imaginar el ejercicio de nuestro Gobierno municipal sin en apoyo de las secretarías y dependencias federales. Sé que contamos con todos ellos.

Desde luego contamos con el apoyo institucional decidido del Gobierno de Jalisco y sus dependencias. Sé que encontraremos las coincidencias que sumarán a la resolución de la problemática de nuestro municipio.

Pero definitivamente no podríamos enfrentar ninguno de estos retos sin el apoyo de la sociedad civil organizada y la academia.

Pondremos en marcha a los diferentes Consejos Consultivos Municipales, que darán rumbo y legitimidad a nuestras decisiones.  En estos consejos, las cámaras, colegios de profesionistas, asociaciones civiles, comités vecinales, ejidos, partidos políticos, líderes sociales, activistas y todo aquel que quiera construir por el municipio, encontrará un espacio formal, oficial, para proponer sus proyectos y diagnósticos.

Desde luego que la academia formará parte protagónica de estas mesas de trabajo, reconocemos el aporte científico y metodológico que las Universidades de nuestra ciudad pueden aportar para la construcción de cualquier tipo de soluciones. Por tanto, agradezco de antemano la siempre profesional aportación que se hace desde la Universidad de Guadalajara, el Instituto Tecnológico de Ciudad Guzmán, la Escuela Normal de Ciudad Guzmán, la Universidad Pedagógica Nacional, la UNIVER, entre otras instituciones públicas y privadas que dedican sus recursos para la investigación y estudios técnicos.

Los ciudadanos, los trabajadores, amas de casa, jóvenes y niños, adultos mayores, todos estamos convocados a participar en esta transformación.  Los micrófonos y las cámaras se enfocarán en las colonias, en la opinión de las personas. Vamos a convocar a un enorme frente municipal, donde podamos poner en la mesa uno por uno los problemas de la ciudad y todas las voces serán escuchadas para buscar las mejores alternativas.

Serán procesos transparentes y democráticos, abiertos. Y el primer ejercicio que se hará, será la implementación de una comisión que ponga a la disposición de cualquier interesado toda la información que se genere en el presente proceso de “Entrega-recepción”.  Para comenzar, en esta mesa vamos a exponer la situación financiera, laboral, política y de compromisos que hoy tiene la administración municipal.

Vamos a convocar a estos procesos a la sociedad en general. Queremos que los gobiernos, los funcionarios, dejen de ser los “sujetos de la historia”, y de ahora en adelante, vamos a compartir la responsabilidad de la transformación con quien tenga la voluntad de participar.  

Vivimos un momento histórico de gran relevancia nacional, y tenemos la enorme responsabilidad de estar a la altura de esta transformación que estamos construyendo.  


Me comprometo a nombre de mis compañeros de gabinete y de todos los servidores públicos del municipio a dar más y mejores servicios, a actuar con respeto y sensibilidad, administrando con cuidado el patrimonio público, promoviendo mejores prácticas que propicien el ahorro y la eficiencia.

Me comprometo a decirles siempre la verdad, por más difícil y dolorosa que sea. Y les doy mi palabra que pondré al servicio de mi ciudad todo mi talento y todo mi interés.

Acepto con humildad el noble encargo de presidir este ayuntamiento y este gobierno municipal. Es el más alto honor para quienes amamos y trabajamos por nuestra ciudad y lo haré con todo el corazón.

Que esta ciudad sea grande, es muy bueno: pero que sea de todos es mucho mejor.

Zapotlán El Grande ahora es La ciudad de todos.

Muchas gracias.


Discurso del presidente municipal Alejandro Barragán Sánchez, pronunciado en evento protocolario de toma de protesta del Ayuntamiento de Zapotlán el Grande 2021-2024, el 30 de septiembre de 2021. 


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